domingo, 12 de febrero de 2017

EEUU, desde sus comienzos, es un país de ensayo, porque su sistema político-económico permitió la espontaneidad que fomenta la creatividad social.

Elena Valero Narváez
11/02/2017
Donald Trump y la libertad.
La historia moderna comienza en El Renacimiento y con la Reforma, cuando se aborda al hombre como centro del universo y despunta la tolerancia de las religiones y a reconocerse los derechos individuales, al tratar de limitar al poder absoluto. Es en forma gradual que en el mundo occidental se empieza a advertir los beneficios de la libertad.
Inglaterra fue quién emprendió el gran cambio, en el siglo XVII, que pasaría y se perfeccionaría en América, con el ensayo de un sistema donde se institucionalizaría la opinión pública y una justicia independiente. Desde allí, el mundo comienza a comprender que los principios de libertad ofrecían mejores y mayores perspectivas de desarrollo económico y los liberaba del asalto a sus propiedades, tanto de la Iglesia como del Estado.