lunes, 27 de febrero de 2017

España; Perros y política.

Ángeles Alonso Martínez

27/02/2017
Por mucho que algunas personas se empeñen en decir que no soportan a los animales, me atrevo a afirmar que a nadie deja indiferente un perro vagabundo.
Bien sea por ese escozor que acabamos identificando como remordimiento por no haber detenido el coche, o preocupación por el posible accidente de tráfico que cause, hasta el menos sensible hacia los seres no racionales dedicará unos minutos a pensar en él.