miércoles, 22 de febrero de 2017

Grecia se precipita otra vez hacia un punto de no retorno.

Helena Smith
THE GUARDIAN
21/02/2017
Mientras se discute si otro rescate llegará de la mano de más ajuste, se vuelve a hablar de abandonar el euro y se extiende en las calles la sensación de que todo el esfuerzo de los últimos años ha sido en vano.
Dimitris Costopoulos está de pie bajo el cielo azul brillante, delante del Parlamento griego, con un rosario de cuentas en la mano. Lleva puestos unos pantalones recién planchados, zapatos lustrados y una elegante chaqueta de invierno (“mi mejor ropa de domingo”). Se había levantado a las 5 de la mañana para coger el autobús que lo llevó a Atenas, a 320 kilómetros, y al enorme edificio de arenisca en la Plaza Sintagma. Luego confesará que las manifestaciones no son lo suyo.