martes, 25 de abril de 2017

España; El Encín se debate entre el golf y las ovejas.

El Supremo reitera la nulidad de la modificación llevada a cabo sobre la vía pecuaria de la Cañada del Listón.
El campo de golf de El Encín, en Alcalá de Henares, es otro de sus casos de flagrante omisión medioambiental, desarrollo de la actuación, posterior anulación en los tribunales y caso omiso por parte de la Administración –en este caso, la Comunidad de Madrid– a la hora de ejecutar la sentencia.

Ahora, el Tribunal Supremo se ha ratificado en una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM), negando la casación recurrida por el Gobierno, reiterando la nulidad de la modificación llevada a cabo sobre la vía pecuaria de la Cañada del Listón.

De esta manera, se obliga a la empresa Desprosa –concesionaria del campo de golf– a restituir el trazado original de la referida vía pecuaria, que atraviesa de norte a sur todo el recinto deportivo. Lo que, en la práctica, supondría que los jugadores de golf tendrían que compartir su juego con el paso, cuando así sucediera, de ovejas por la antigua vía.

El Encín fue un proyecto marcado por la polémica desde el principio. Un empeño personal de la ex presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, que sacó adelante a pesar de todo. Lo hizo hace cuatro años -en plena convalecencia del cáncer que sufrió – anunciando a los cuatro vientos un campo llamado a convertirse en una referencia para todos los golfistas.

Desprosa, la concesionaria por un periodo de 50 años, invirtió más de 30 millones de euros con vistas a obtener ingresos indirectos anuales de explotación entre 12 y 15 millones de euros.

Aunque el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Alcalá de Henares prohibía expresamente el golf en la finca El Encín, la Consejería de Economía presentó un proyecto para su construcción con los informes jurídicos y urbanísticos recibidos y la modificación de la ley de Suelo llevada a cabo por la Comunidad de Madrid. La que permitió hacer viable un proyecto que no podía serlo.

Además del litigio por la vía pecuaria sobre la que ahora se ha pronunciado el Supremo, el campo de golf también fue denunciado por regarse supuestamente con agua potable, lo que suponía un plus de insostenibilidad.