lunes, 5 de junio de 2017

Italia, un santuario para los torturadores de la dictadura argentina.

Danilo Albin
03/06/2017
Varios represores viven tranquilamente en ese país europeo. Uno de ellos es un religioso que presenció sesiones de tortura y que hoy ofrece misas en una parroquia de Parma. Además, un teniente coronel involucrado en varios crímenes reside en un pueblo de Sicilia. Organismos de derechos humanos reclaman que sean extraditados.
Antes de perder la vida, Marie Ane Erize perdió las gafas y uno de sus zapatos. Ocurrió una maldita mañana de octubre de 1976 en Buenos Aires, cuando unos hombres vestidos de civil la obligaron a subir a un Ford Falcon de color claro. Si juntas Buenos Aires, 1976 y Ford Falcon, sólo puede dar un resultado: desaparición. O infierno. O tortura, dolor y asesinato. Todo eso le pasó a Marie Ane, una modelo argentina hija de franceses. Ahora mismo, uno de sus asesinos podría estar leyendo este artículo en Sicilia, Italia. Lo hará tranquilo, sin temor a ser encarcelado.