viernes, 2 de diciembre de 2016

España: La Mancomunidad (del Este) descarta un plan B a la planta de Loeches y empezará a construirla en primavera


Javier García Martín
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Lunes 18 de julio de 2016, 12:08h
A dos años de que el vertedero de Alcalá de Henares rebose su vida útil, la Mancomunidad del Este cree que no hay tiempo para alternativas. El organismo ya ha votado que Loeches acoja sí o sí la planta de tratamiento de residuos en la que deberán vertir los camiones de treinta municipios orientales. Según los primeros cálculos, estas infraestructuras empezarán a construirse en primavera. Sin embargo, la localidad, arropada por consistorios de izquierdas y colectivos ecologistas, no se resigna y anuncia que contratará un bufete para parar la decisión.
El presidente de la Mancomunidad del Este, el regidor alcalaíno Javier Rodríguez Palacios, es capaz de sintetizar la polémica en forma de silogismo. Si, manteniéndose el actual ritmo de generación de residuos, el macrovertedero complutense va a llegar a su límite en 2018 y si el único plan para sucederlo, el de construir una planta de tratamiento en Loeches, ha costado cinco años en desarrollarse, a los municipios del Este no les queda tiempo para desarrollar alternativa alguna. "Sentimos el 'tic tac', la presión: no hay más autorización para seguir amontonando en Alcalá", relata Rodríguez a Madridiario.

La pasada semana, los municipios de la Mancomunidad respaldaron masivamente esta tesis. Después de la aprobación definitiva del Plan Especial en la Comisión de Urbanismo de la Comunidad de Madrid a finales de junio, el 84 por ciento de ellos se posicionó a favor de sustituir el macrovertedero de Alcalá, abierto en 1982, por una planta de tratamiento algo más ecológica y, en una segunda votación, el 75 por ciento respaldó que esta se ubique en un páramo de Loeches. El 'sí' de Coslada, Torrejón y la propia Alcalá -amén de un ramillete de pueblos- a estas dos condiciones fue fundamental, habida cuenta de que se trata de un voto ponderado por población.

Así, sin tiempo para más, la Mancomunidad prevé llevar las excavadoras a Loeches en un plazo máximo de ocho o nueve meses. Para ello, deberán ultimarse las autorizaciones ambientales y, lo que es más importante, las expropiaciones de los terrenos, en manos privadas. Además, la Comunidad deberá forzar a Loeches a tragar con esta píldora, impugnando los numerosos pronunciamientos en contra de su pleno y desafiando la oposición de gran parte de la población en una batalla política de calado en el Henares.

Bioestabilizado

"Se trata de una planta de tratamiento que permitirá obtener un 'bioestabilizado', un tipo de material derivado del procesamiento orgánico que no llega a ser compost pero sirve para restaurar canteras o utilizarlo en la plantación vegetal", defiende Rodríguez. "Hoy sólo se enterrará en un depósito el 40 por ciento de ese material de lo que estaba previsto inicialmente", añade. Hasta 750.000 vecinos concentrados en esta comarca podrán emplear estas instalaciones.

Antes de llegar a la alcaldía, el socialista se oponía a la construcción de Loeches. El tiempo, o más bien la urgencia, ha modificado su posición. "Hemos tardado cinco años en tramitar este proyecto, que cuenta con todos los estudios ambientales; ahora no hay tiempo para iniciar un proceso nuevo", detalla. "No hay otras opciones, hay que cumplir", asegura antes de insistir en que la planta encarna un "cambio tecnológico" y de modelo que permite agrupar el tratamiento de los contenedores amarillo y verde y, en el futuro, de la recogida selectiva para compostaje. La empresa concesionaria, FCC, hará la obra, pasará la factura a Mancomunidad y explotará la planta cobrando por cada tonelada a un precio mayor que lo que ocurre en Alcalá, donde la basura sólo hay que amontonarla al aire libre.

Resquicios legales

Sin embargo, Loeches ya ha anunciado que no permitirá esta instalación. Su alcalde, el popular Antonio Notario, señala a este periódico que tras la votación en la Mancomunidad, ha informado a los grupos municipales de la contratación de un "gabinete jurídico" para buscar los resquicios legales que puedan hacer que la obra no se levante en su término.

La compensación económica al municipio, los ingresos por la construcción, la recaudación impositiva, la generación de trabajo entre los vecinos o la gratuidad para verter no parecen argumentos suficientes para la localidad. El PP, que no llevaba en su programa tal oposición, ha terminado por asumirla en su nuevo mandato habida cuenta de mantener su gobernabilidad y recrimina a su antecesor socialista que brindara, hace años, la opción loechense a la Mancomunidad.

"Tenemos ya muchas instalaciones de carácter supramunicipal que no son muy agradables, como la subestación de Red Eléctrica, los depósitos de CLH, que son de interés general para el Estado, o la planta de tratamiento de lodos del Canal de Isabel II, que no ha ingresado ni un euro en el Ayuntamiento, y mientras seguimos pendientes de que nos construyan un instituto", critica Notario.

La alternativa

Junto a Loeches, un coro de municipios y grupos políticos muestran su total (y diversa) oposición. El Gobierno de unidad popular y ecosocialista de San Fernando de Henares ha sido muy crítico con su candidatura 'hermana' en Alcalá, Somos Alcalá, al apoyar a Rodríguez. El PSOE de Torrejón de Ardoz asegura que es una decisión "pésima", Mejorada o Arganda tampoco lo quieren cerca y en Torres de la Alameda temen que la planta les termine afectando sobre todo a ellos.

Sin embargo, nadie como Ecologistas en Acción ha elaborado aún una propuesta alternativa. "Pedimos una moratoria de dos meses para terminar el informe económico y que se vuelva a votar en septiembre, porque creemos que las medidas de la Mancomunidad no son suficientes", señala su portavoz, Rafa Gabriel.

En esa propuesta, impulsada por partidos, sindicatos y organizaciones, se aboga por tender hacia el 'residuo cero' y contemplar, entre otras medidas, el compostaje de la materia orgánica por municipios, la proliferación de puntos limpios y un sistema de retorno de envases a la europea. "No nos rendimos, están a tiempo de rectificar", confía Gabriel.