sábado, 12 de enero de 2013

ECOPELOTAZO


El oso y el madroño

SOSTENIBILIDAD

El contubernio político-constructor se reinventa. Llega el ecopelotazo. 

Por Rodrigo Llanos


Uno de los pocos efectos positivos de esta prolongada crisis económica, ta vez la única, es su contribución a detener la destrucción de nuestro país a manos del contubernio político-constructor. Pero en la Comunidad de Madrid estamos intentando, poniéndole bastante imaginación y mucha cara, seguir con el modelo económico que tanto éxito nos ha deparado y cuyos amargos frutos empezamos a cosechar en 2008. La llamada Ley de Viviendas Rurales Sostenibles, defendida por la consejera de Medio Ambiente, Ana Isabel Mariño, representa una nueva oportunidad para destruir el territorio de la región que había escapado del sinfín de planes de urbanización.
Esta nueva ocurrencia del ejecutivo regional se encuentra en fase de tramitación en la Asamblea de Madrid, lo que es tanto como decir que será aprobada en breve, dada la mayoría absoluta de que goza el PP. De forma resumida, la Ley facilita que pueda construirse viviendas en fincas rurales, con un mínimo de 5 hectáreas en caso de que ocupen suelo no protegido y de 10 hectáreas en los de suelo protegido por ley sectorial. Un punto relevante a saber es que quienes soliciten permiso para este tipo de vivienda no podrán reclame servicio alguno a las administraciones municipal y autonómica. Ni agua, ni basuras, ni electricidad, etc. Que cada uno se las apañe como pueda, que la cosa está muy mala.
Aparte de algunas grandes aportaciones a la legislación internacional, como el artículo 6.f, en el que se indica que no se podrán “realizar vertidos de residuos ilegales” -para decir esto no hacía falta una nueva norma-, la iniciativa legal llega al meollo de la cuestión cuando especifica que se podrán solicitar hasta diez licencias de forma simultánea, y regula, en el artículo 10, aspectos relacionados con la solicitud para más de dos parcelas, y/o con instalaciones comunes. El Gobierno regional se sincera, a medias, en la exposición de motivos, cuando dice “Un aspecto destacado de la presente Ley es el impacto beneficioso que ha de tener para la economía de la Comunidad de Madrid”. A medias, porque el grueso de la pasta irá a parar, como de costumbre, a un selecto grupo de propietarios que, viendo imposible en el actual contexto convertir en urbanizables sus terrenos, y pegar el pelotazo clásico de toda la vida, van a intentar pegar el ecopelotazo, minúsculo comparado con lo que podría haber conseguido hace años, pero menos da una piedra.
Ecologistas, partidos de la oposición y arquitectos han visto pronto la reedición de la industria clásica española. Esa que nos ha situado en el lugar que estamos ahora mismo. La plataforma Antivirus, que se opone a este nuevo desaguisado autonómico, estima que Ley afecta inicialmente a 130.000 hectáreas, y que esta cifra podría llegar a 330.000. De ser así, la región quedaría virtualmente arrasada, con algunas islas de naturaleza en los espacios protegidos. 
Por cierto, si alguien encuentra algún motivo por el que la Ley incluye el nombre Sostenibles, por favor, que me lo diga. Ni fotovoltaicas, ni molinos, no bioclimáticas, ni nada….pozo para el agua, pozo negro para deshacernos de ella, cableado eléctrico si me apuras y las basuras, las llevo al pueblo.
La verdad es que dudo mucho que esta Ley tenga el efecto que persigue. La situación económica es tan desastrosa que este nuevo intento de reanimar el “mercado” se quedará, de momento, en triste anécdota. Es mi opinión y me deseo. Algo bueno tenía que tener la maldita crisis

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