El ciudadano
vuelve a pagar: el Banco de España da un golpe mortal al ahorro para salvar a la banca
Luis María Linde,
gobernador del Banco de España (Reuters).
Los españoles se han quedado sin opciones para ahorrar sin riesgo, tras el último golpe
del Banco de España, que ha limitado
las rentabilidades de los depósitos para evitar más sustos en
la banca. Después de que los ciudadanos hayan pagado el rescate de las
entidades quebradas de su bolsillo, con el argumento de mejorar la solvencia
del conjunto del sistema, este mismo razonamiento se aplica ahora para
arrebatarles lo único bueno que les estaba dando la banca: unos tipos de interés altos. Con una inflación por encima del 2% y
unas comisiones que no paran de
crecer, a las familias les va a costar dinero tener sus
ahorros en el banco. Y la deuda como alternativa de inversión ya no es una apuesta ni tan
segura, ni rentable.
Las asociaciones de consumidores critican la directriz del Banco de
España es por el impacto que va a tener en las familias. "Es una
medida anticompetencia", asegura José
Ignacio Conde-Ruiz, subdirector de Fedea (Fundación de Estudios de Economía
Aplicada). "Es un golpe bajo, una vez más, al ahorrador", denuncia Ileana
Izverniceanu, portavoz de la OCU (Organización de Consumidores y
Usuarios).
Izverniceanu explica que entienden la necesidad de establecer cierta lógica
y regulación en el sistema, pero no así, no que se meta un tajo de un día para
otro en los intereses que obtienen las familias. Se quedan "sin
productos similares donde meter su dinero", dice. "El
consumidor se siente desamparado. Si bajan así las remuneraciones, ¿qué nos
queda, meterlo bajo el colchón?", pregunta.
Los ahorradores españoles se habían refugiado en los últimos meses en los
depósitos bancarios porque con escándalos como los de las participaciones
preferentes ha crecido la desconfianza hacia muchos de
los productos financieros. “Los españoles buscan seguridad por encima de la
rentabilidad”, destacan en la OCU. Además, los expertos explican que todavía no
hay cultura financiera suficiente y que a los clientes les cuesta entender otro
tipo de productos, incluida la deuda pública.
La postura de ADICAE (Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y seguros) es
muy similar: “La medida es injusta, solo beneficia
al sector financiero y penaliza por una doble vía a los usuarios. Por un lado, elimina
la competencia mediante la intervención de los precios de un producto y, por
otro, los niveles de remuneración son inferiores a la inflación, por lo que los
clientes pierden dinero”, señala Fernando Herrero, secretario general de la asociación.
Lo que hace el Banco de España ahora es “trasladar el riesgo a los
consumidores, porque el resto de productos para conseguir rentabilidad por
los ahorros no están cubiertos por el Fondo de Garantía de Depósitos”, añade
Herrero. Y destaca que “es una intervención sesgada, porque solo se aplica a
los productos de pasivo y no se lleva a cabo, por ejemplo, sobre las comisiones bancarias o los intereses de demora”.
Según denuncia ADICAE, las comisiones no han parado de subir en los últimos años y las expectativas es que
continúen al alza y con aumentos superiores a la inflación, pese a que no se
aprecia una mejora en los servicios. En 2012 las comisiones aumentaron un
40%, según los datos del Banco de España, con lo que España se sitúa
a la cabeza de Europa en este aspecto. Las entidades pueden fijar libremente
las comisiones y desde 2011 no es necesario que se lo comuniquen al regulador.
Además, todo esto llega en un momento delicado para la economía y las
familias. Los últimos datos del Banco de España ponen de relieve la caída de los depósitos, que al cierre de 2011 ascendían a 1,58
billones de euros, mientras que al cierre de 2012 habían bajado hasta los 1,45
billones. Y eso a pesar de que los bancos españoles habían puesto, en cierta
medida, freno a la fuga de depósitos precisamente ofreciendo altas
remuneraciones. Esto es algo que se notó en septiembre, cuando el fin de la
prohibición de los extratipos se tradujo en una subida de los depósitos tras
cinco meses a la baja.
La medida favorece a los bancos claramente, pues elimina la presión de
tener que ofrecer elevadas rentabilidades, con el impacto que eso tiene en sus
cuentas. Es más, algunas fuentes comentan la posibilidad de que hayan sido los
propios bancos los que hayan buscado la medida. Aunque desde varias entidades
explican que regular la guerra del pasivo es muy difícil y que existe cierta
desconfianza de que algún banco no vuelva a romper el mercado –como ya ha
sucedido en el pasado- ofreciendo tipos altos si se puede permitir elevar la
ratio de capital y los demás tengan que seguirlo para evitar descolgarse.
Letras, ¿alternativa de inversión segura?
"Hasta ahora no estábamos recomendando invertir en letras del
Tesoro", señalan desde la OCU, "porque daban menor rentabilidad".
"Ahora vuelven a ser interesantes, dentro de las opciones que hay. Si se quiere seguridad no hay nada más", destaca.
Sin embargo, las letras apenas cubren la subida de los
precios. En la última subasta de papel a 12 meses el emisor español lo colocó con un
interés marginal del 2,65% y en la de letras a 18
meses se vendieron con una rentabilidad
del 2,88%.Hasta esta misma semana no eran una alternativa a los
depósitos, que ofrecían tipos del 4%. Pero con la nueva directriz, los
depósitos a un año no van a poder superar el 1,75% -cien puntos básicos por
encima del precio oficial del dinero a doce meses y 200 puntos para dos años,
de acuerdo con la recomendación-.
Por otra parte, hay que recordar que las letras tampoco son seguras al 100%,sobre todo con la aplicación de la nueva cláusula de acción colectiva (CAC), un instrumento
que permite al Tesoro aplicar quitas o llevar a cabo una reestructuración de la
deuda sin necesidad de que haya unanimidad entre los tenedores de los bonos.
Es decir, la deuda pública es una opción segura solo si el cliente confía
plenamente en la solvencia del Estado español. Esta cláusula se aplica a los
títulos emitidos a partir del 1 de enero de 2013 y a los que tengan una vida
residual superior al año, es una de las principales novedades en los mercados
de deuda este ejercicio y constituye un cambio en las condiciones que regulan
la relación entre en Estado y los inversores.
No hay muchas más alternativas. La directriz del Banco de España afecta
también a las cuentas remuneradas y a los pagarés bancarios –que durante la
etapa de la ministra Elena Salgado sirvieron a las entidades para burlar la limitación a los extratipos-.
Algunos expertos aconsejan, como opción para el ahorrador los PIAS(Planes Individuales de
Ahorro Sistemático), un producto financiero que –a diferencia de los planes de
pensiones- permite rescatar el ahorro en cualquier momento, con penalización
fiscal si se recupera antes de 10 años.
El resto de opciones conlleva un riesgo. Las gestoras de fondos
han celebrado la medida, ya que desde el sector se creía que las altas
rentabilidades de los depósitos distorsionaban el mercado y con la nueva medida
del Banco de España, que en teoría es orientativa, los fondos de inversión se posicionan como alternativa, al igual
que la renta variable o la deuda corporativa
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