El PSM convierte en un “trámite” burocrático la moción de Alcalá
MADRID/ALCALÁ DE HENARES (ALCALÁDIGITAL).- Por mucho que partes interesadas quieran desviar la atención sobre la moción de censura que planea sobre el actual alcalde de Alcalá de Henares, Javier Bello, lo cierto es que cada vez está más cerca de consolidarse esta posibilidad, teniendo en cuenta que PSOE y UPyD ratificaron en un acuerdo un programa al que se debe de sumar IU.
Y por mucho que desde el PSM, Tomás Gómez reitere que no se dan las condiciones oportunas cada vez que le preguntan sobre el tema, Javier Rodríguez el secretario de los socialistas alcalaínos sigue subiendo enteros, teniendo en cuenta que se dirimió en su momento la posibilidad de la moción de censura en una asamblea de militantes que durante más de cinco horas estuvieron reunidos en el auditorio del Centro de Salud en la calle Santiago, donde todo el que quiso pudo expresar su opinión y dieron la mayoría a la confianza que necesitaba Rodríguez para capitanear la vuelta del PSOE al ayuntamiento de Alcalá de Henares.
Los últimos días han servido para consolidar esta posición tras recibir el espaldarazo del Comité Federal Socialista desautorizando las manifestaciones de Gómez al frente del PSM, al traspasar las competencias en las ciudades de 50.000 habitantes.
Ferraz ha dado luz libre a la propuesta de los socialistas alcalaínos en un claro ejercicio de democracia, la misma que ha llevado a Javier Rodríguez a liderar y consolidar su posición al frente de los socialistas alcalaínos, pero como parece que “hay que dárselo mascado” a la PSM, se ha anunciado para el próximo domingo otra asamblea de militantes con el fín de ratificar el acuerdo alcanzado en su día en el Centro de Salud.
Más democracia es imposible la que están llevando los socialistas alcalaínos en un contraste claro con las posiciones que ha llevado y está llevando el Partido Popular al menos en este caso.
El alcalde Javier Bello hace mal en acusar al líder socialista de querer llegar al ayuntamiento en un empeño personalista cuando los militantes socialistas hablaron, algo que nunca en el Partido Popular han hecho gala, jamás se consultó a los militantes cuando se pactó con UPyD seguir ostentando la alcaldía de la ciudad y menos para suscribir 25 puntos sabiendo que no se iban a cumplir.
Fue en Madrid donde Borja Sarasola y Bartolomé González negociaron los puntos, dejando al margen a Bello, no teniendo reparo en firmar la desaparición del Pacto Local o de Alcalá Desarrollo, algo por lo que no ha pasado Javier Rodríguez en su compromiso con UPyD.
Al igual que tampoco puede ningunear a Javier Rodríguez porque pueda gobernar con 9 concejales cuando en la práctica el PP gobierna con tres, Bello, Viñuelas y Domínguez, los demás están en el “de bulto”, por eso querer dar desde el PP lecciones de democracia en este caso solo lleva al clásico pataleo del niño al que quitan el caramelo.
A Javier Rodríguez solo le queda el acuerdo con IU Alcalá, porque ya en Madrid han dado sus bendiciones a que en Alcalá pueda existir un gobierno de izquierdas, dado que la ciudad complutense es una plaza más que apetecible para cualquier formación política, y es que ya son muchos años relegados en la oposición sin una apuesta clara de futuro para la ciudad y ahora cuando llega el “caramelo” despreciarlo puede significar que se tengan que dar unas explicaciones que a buen seguro nadie va a entender y menos la militancia de IU.
Motivo por el que no le queda más remedio a Pilar Fernández ha salir y tratar de dar explicaciones solvente aunque tiene razones suficientes para no fiarse de UPyD, pero si en su día firmó un acuerdo con el PSOE con el que tienen más puntos de unión que de desunión querer dejarlo todo para el 2015 puede estratégicamente jugar en su contra, los tiempos de los partidos los marcan los dirigentes responsables, hasta el momento Javier Rodríguez ha sabido jugar y marcar esos tiempos sin prisa, pero sin pausa.
Por mucho que pese o moleste a muchos una moción de censura es una opción democrática, tener tres alcaldes en una legislatura no es normal y común, pero el pueblo es el que habla en las urnas y la responsabilidad de gobernar la dan los votos y la suma de los mismos cuando el partido que gobierna está en minoría, posibilita que otras opciones consigan un consenso para gobernar.
Tampoco es muy legítimo presentarse como cabeza de lista a la alcaldía y a menos de un año pegar “la esp ánta”, como hizo Bartolo, o decir que se bajarían los impuestos y cuando de esta gobernando subirlos. Y así en Sanidad, en Educación, en Empleo... por lo tanto, ¿A dónde está aquí la “legitimidad”?

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