Prioridad errónea.
Un barrio de Burgos se alza contra obras que los habitantes no reclaman ni desean.
El Ayuntamiento de Burgos ha promovido unas obras por valor de ocho
millones de euros en un barrio cuyos habitantes ni las habían reclamado
ni las desean. No es la primera vez que determinadas reformas
urbanísticas, como ha sucedido por toda España con distintas zonas
céntricas o comerciales cerradas al tráfico, levantan el reproche de sus
propios beneficiarios, que callan luego cuando se comprueban los
efectos positivos. Pero en esta ocasión se dan circunstancias que
precisan una reflexión más profunda.
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