| Francisco Peregil Pecellín |
Argentina se enfrenta a la barbarie.
- La ola de linchamientos ha puesto la inseguridad en el foco de la política
- La inseguridad es para la mayoría de los argentinos el mayor problema del país, por delante de la inflación
| Un grupo de personas saquea un supermercado en las afueras de Tucumán, en el norte de Argentina. / GETTY |
Algo marcha mal en una sociedad cuando el vecino solidario, altruista y desinteresado que intenta ayudar a la víctima de un atraco en la calle se convierte al instante en un asesino que apalea hasta a la muerte a una persona y la deja inconsciente en el suelo. Eso ocurrió en la ciudad argentina de Rosario el sábado 22 de marzo cuando dos jóvenes en moto arrebataron el bolso a una mujer de 21 años que caminaba junto a su hija pequeña. Los vecinos capturaron a David Moreira, de 18 años, le produjeron varias lesiones en el cráneo y murió tres días después en el hospital. Su madre Lorena Torres, quien no posee ningún doctorado en leyes, ofreció una lección de civismo y derecho penal con una frase muy sencilla: “Si creyeron que mi hijo cometió un robo, lo tendrían que haber llevado a una comisaría”.
No hay comentarios:
Publicar un comentario