viernes, 22 de agosto de 2014

Escocia sopesa el precio de su divorcio del Reino Unido y la gran empresa de construir el Estado escocés

Nacionalistas catalanes residentes en Escocia, en una marcha en Edimburgo por la independencia de Cataluña en agosto de 2013. / KEN JACK (CORDON PRESS)

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Escocia sopesa el precio de su divorcio
No será una réplica del muro de Adriano, la defensa que los romanos levantaron al norte de Britania para contener a pictos y escotos, pero se está cavando un foso de desafectos y rupturas en el que enterrar tres siglos de historia compartida. 307 años de convivencia bajo la bandera común de la Union Jack, de esfuerzos y afanes en la construcción del Imperio Británico y la revolución industrial no parecen pesar ya gran cosa. En la hora del divorcio, pocas voces se lamentan aquí de los proyectos truncados o de los corazones rotos.

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