| Pedro P. Hinojos |
JUEVES, 21 ENERO 2016 00:00
El 1 de enero de 2007 el nombre de Alcalá apareció en todos los noticiarios nacionales por ser la población en ostentar el triste honor de inaugurar la crónica negra del nuevo año en el país.El vigilante de la pista de hielo montada frente al Ayuntamiento había muerto apuñalado al enfrentarse a unos chicos que se habían colado de madrugada para patinar. A las pocas horas, una vez que se retiró el cadáver, la Policía tomó las pruebas pertinentes y se limpió la sangre, la pista volvió a abrirse al público como si nada hubiera ocurrido. Hasta que alguien llamó la atención de semejante desatino tras una tragedia tan tremenda. Entonces el Consistorio ordenó cerrar la pista para el resto de las fiestas. Leer más >
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