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30/7/2019
Luis del Rivero
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La imputación del BBVA por parte del Juzgado Central de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional constituye un serio problema para el Banco del cual soy accionista. Y no tanto, que también, por la contratación del señor Villarejo a través de sus sociedades satélites sino, sobre todo, por la nefasta gestión de la crisis que se desató a raíz del conocimiento público de dicha contratación. Que las personas jurídicas pueden resultar imputadas por las conductas de sus directivos o empleados en el pasado es una realidad no sólo en España, sino en muchos países occidentales. Pero tan real como dicha circunstancia es el hecho de que la hoja de ruta que deben seguir tales entidades en caso de revelarse actuaciones potencialmente irregulares resulta bien conocida: remoción de cualquier persona que tuviera funciones directivas en la entidad en el periodo objeto de investigación, colaboración plena (no aparente) y rápida con la administración de justicia, y el nombramiento de un comité especial (special committee) que tome las decisiones que afecten a los intereses de la entidad para salvaguardar cualquier potencial conflicto de interés que pudiera plantearse. Seguir leyendo>>

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