Un audio exclusivo al que ha accedido 'Público' de una comida entre el comisario y sus socios policías, José Luis Olivera y Antonio Giménez Raso, confirma que el hombre de confianza de Íñigo de Oriol en la eléctrica y de Francisco Granados en la Comunidad de Madrid lideraba el grupo de ex guardias civiles acusados de espionaje.
El exinspector de Policía Marcos Peña (fichado en 2009 como asesor de Seguridad del entonces vicepresidente madrileño Francisco Granados, tras abandonar Iberdrola a finales de 2006) recibió el encargo del comisario jubilado José Manuel Villarejo de liderar un grupo de tres ex guardias civiles que fueron juzgados por espiar presuntamente a políticos del PP contrarios a Esperanza Aguirre. Entre los supuestamente espiados figuran Alfredo Prada, Alberto Ruiz Gallardón, Manuel Cobo, el tesorero Álvaro Lapuerta y la senadora Carmen Flores.
A este grupo de exagentes se le acusó también de elaborar informes o dosieres sobre tramas supuestamente corruptas o escándalos en ayuntamientos socialistas, como el de Ciempozuelos o Coslada, e incluso de municipios gobernados por dirigentes del PP con los que la dirección regional del partido mantenía tensas relaciones.
Este asunto se pone sobre la mesa el 3 de noviembre de 2009, en una comida que Villarejo mantiene con el entonces jefe de la Unidad Central de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF), José Luis Olivera, y con su socio y policía en segunda actividad, Antonio Giménez Raso, y que él mismo grabó. En ese encuentro, el comisario jubilado habla de Marcos Peña como "la mente pensante, eficaz" que se relaciona con los exagentes. Peña había abandonado la Policía en 1985 para incorporarse como director de seguridad de Hidroeléctrica Española (Hidrola), compañía que en 1991 se fusionó con Iberduero para dar lugar a la actual Iberdrola. En esa primera etapa de la eléctrica fusionada, el presidente era Íñigo de Oriol.
El fallecido Manuel Delgado Solís (consejero en ACS en representación de Los Albertos y miembro también de la junta del Real Madrid) recomendó a Villarejo que reincorporase a Peña a su equipo tras su salida de la eléctrica. "Manolito Delgado ya me lo ha contado, ya me han dicho que tu amigo es de puta madre", asegura Villarejo en la conversación registrada, a la que ha tenido acceso Público.
Villarejo, el informante de Aguirre y Cospedal
Durante la comida, Villarejo deja claro cómo de estrechas son sus relaciones con el PP desde al menos 2005, cuando la empresa Dico le mandó investigar a los concejales de Majadahonda José Luis Peña y Juanjo Moreno, que habían ido a ver a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, para denunciar el intento de soborno al que estaban siendo sometidos. También queda evidenciado que el comisario tiene mucha y muy buena información sobre el marido de Esperanza Aguirre y, evidentemente, sobre "su tronco desde hace más de 30 años" Ignacio López del Hierro, marido de la ex secretaria general del PP y exministra María Dolores de Cospedal.
Precisamente ésta y Esperanza Aguirre, las dos mujeres fuertes del partido entonces, también depositan su confianza en el comisario justo en ese momento de cruenta lucha interna en el PP de Madrid. La primera de ellas, recién ascendida a la secretaría general desde su puesto de consejera de Transportes en Madrid y preparando su candidatura a la presidencia de Castilla-La Mancha.
Villarejo tiene el espionaje controlado y Marcos Peña es una persona clave. Ante sus comensales defiende al exinspector y lo define como la persona que dirige y pone orden en toda la trama que se atribuyó al grupo de ex guardia civiles: "Yo le decía a Antonio, creo que oportunamente, el tema de nuestro amigo está blindado. Aparentemente es un tío que no puede, que trata de mantener el tipo, que ahora mismo lo peor sería que desapareciera, porque tal… y frente a los oficiales y pues imagínate, de puta madre, porque es el único eficaz, es la cabeza pensante de tal. Es lo que dice el DAO [Director Adjunto Operativo de la Policía, entonces Miguel Ángel Fernández Chico]: menos mal que tenemos a este que es el que pone orden al tema. Jajaja!".
Controlando al grupo de los policías tienen a quien ellos denominan "el comisario político", que sería el entonces director general de Seguridad Enrique Barón (quien tras la victoria de Mariano Rajoy regresa a la Policía como comisario general de Información). Y José Luis Olivera lo haría con Método 3, que también había sido contratada para hacer determinados trabajos para el Canal de Isabel II.
Quienes les resultaba una molestia era el comisario Jaime Barrado, encargado de la investigación, quien ya ha denunciado en múltiples ocasiones cómo se manipuló ese caso por parte de Olivera y del entones fiscal superior de Madrid, Manuel Moix. Seguir leyendo>>
A este grupo de exagentes se le acusó también de elaborar informes o dosieres sobre tramas supuestamente corruptas o escándalos en ayuntamientos socialistas, como el de Ciempozuelos o Coslada, e incluso de municipios gobernados por dirigentes del PP con los que la dirección regional del partido mantenía tensas relaciones.
Este asunto se pone sobre la mesa el 3 de noviembre de 2009, en una comida que Villarejo mantiene con el entonces jefe de la Unidad Central de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF), José Luis Olivera, y con su socio y policía en segunda actividad, Antonio Giménez Raso, y que él mismo grabó. En ese encuentro, el comisario jubilado habla de Marcos Peña como "la mente pensante, eficaz" que se relaciona con los exagentes. Peña había abandonado la Policía en 1985 para incorporarse como director de seguridad de Hidroeléctrica Española (Hidrola), compañía que en 1991 se fusionó con Iberduero para dar lugar a la actual Iberdrola. En esa primera etapa de la eléctrica fusionada, el presidente era Íñigo de Oriol.
El fallecido Manuel Delgado Solís (consejero en ACS en representación de Los Albertos y miembro también de la junta del Real Madrid) recomendó a Villarejo que reincorporase a Peña a su equipo tras su salida de la eléctrica. "Manolito Delgado ya me lo ha contado, ya me han dicho que tu amigo es de puta madre", asegura Villarejo en la conversación registrada, a la que ha tenido acceso Público.
Villarejo, el informante de Aguirre y Cospedal
Durante la comida, Villarejo deja claro cómo de estrechas son sus relaciones con el PP desde al menos 2005, cuando la empresa Dico le mandó investigar a los concejales de Majadahonda José Luis Peña y Juanjo Moreno, que habían ido a ver a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, para denunciar el intento de soborno al que estaban siendo sometidos. También queda evidenciado que el comisario tiene mucha y muy buena información sobre el marido de Esperanza Aguirre y, evidentemente, sobre "su tronco desde hace más de 30 años" Ignacio López del Hierro, marido de la ex secretaria general del PP y exministra María Dolores de Cospedal.
Precisamente ésta y Esperanza Aguirre, las dos mujeres fuertes del partido entonces, también depositan su confianza en el comisario justo en ese momento de cruenta lucha interna en el PP de Madrid. La primera de ellas, recién ascendida a la secretaría general desde su puesto de consejera de Transportes en Madrid y preparando su candidatura a la presidencia de Castilla-La Mancha.
Villarejo tiene el espionaje controlado y Marcos Peña es una persona clave. Ante sus comensales defiende al exinspector y lo define como la persona que dirige y pone orden en toda la trama que se atribuyó al grupo de ex guardia civiles: "Yo le decía a Antonio, creo que oportunamente, el tema de nuestro amigo está blindado. Aparentemente es un tío que no puede, que trata de mantener el tipo, que ahora mismo lo peor sería que desapareciera, porque tal… y frente a los oficiales y pues imagínate, de puta madre, porque es el único eficaz, es la cabeza pensante de tal. Es lo que dice el DAO [Director Adjunto Operativo de la Policía, entonces Miguel Ángel Fernández Chico]: menos mal que tenemos a este que es el que pone orden al tema. Jajaja!".
Controlando al grupo de los policías tienen a quien ellos denominan "el comisario político", que sería el entonces director general de Seguridad Enrique Barón (quien tras la victoria de Mariano Rajoy regresa a la Policía como comisario general de Información). Y José Luis Olivera lo haría con Método 3, que también había sido contratada para hacer determinados trabajos para el Canal de Isabel II.
Quienes les resultaba una molestia era el comisario Jaime Barrado, encargado de la investigación, quien ya ha denunciado en múltiples ocasiones cómo se manipuló ese caso por parte de Olivera y del entones fiscal superior de Madrid, Manuel Moix. Seguir leyendo>>
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