| 25/11/2022 Santiago F. Reviejo |
La oscuridad de la dictadura franquista no sólo ocultó la represión en las celdas de comisarías y prisiones, también tapó decisiones trascendentales para la salud de la población, como la de no vacunar a los niños contra la poliomielitis que en los años cincuenta se convirtió en pandemia, igual que ahora lo ha sido la covid-19.
La Ley de Memoria Democrática, en vigor desde el pasado octubre, reconoce el sufrimiento de las miles de personas que se contagiaron entonces de la polio y obliga a adoptar medidas sociales y sanitarias para atender los efectos de esa enfermedad vírica que puede causar una gran discapacidad. La polio afecta, sobre todo, a los menores de cinco años y se propaga con gran facilidad de persona a persona para luego multiplicarse en el intestino y, desde allí, invadir el sistema nervioso, causando en muchos casos una parálisis, fundamentalmente en las piernas. Seguir leyendo>>
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