| 10/12/2022 Idoya Noain |
El largo viaje de los psicodélicos ha entrado en una nueva y prometedora fase en EEUU. La exploración del potencial de las terapias con sustancias como la psilocibina, el MDMA, el LSD o la ketamina para tratar trastornos mentales -que van desde la depresión y el abuso de sustancias hasta los desórdenes alimentarios, el estrés postraumático, la anorexia nerviosa o el estrés de enfermos terminales- vive una auténtica edad de oro en el país. Y no es precisamente una alucinación este renacimiento, que se desarrolla en paralelo a la confirmación de una severa crisis de salud mental que afecta a casi uno de cada cinco adultos estadounidenses, y de adicciones.
Desde que en septiembre de 2019 abrió el pionero Centro de Investigación Psicodélica y de la Conciencia en la Universidad John Hopkins, han proliferado centros especializados en la investigación en otras instituciones de prestigio como las universidades de Nueva York, Berkeley o Yale o el hospital Monte Sinaí. Seguir leyendo>>
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