| 26/05/2023 Marisa Kohan |
La conclusión del Ministerio Público fue clara: no hubo denuncias falsas, a pesar de que esa fuera la principal acusación de un informe policial contra 17 madres, dos abogados y tres profesionales de la sanidad pública.
Entre principios de abril y mediados de julio de 2019, la Unidad de la Policía Nacional adscrita a los juzgados de Plaza de Castilla de Madrid elaboró una investigación en la que acusaba a un grupo de mujeres de formar parte de una organización criminal. La supuesta trama delictiva se dedicaba, según el oficio donde se plasmaron las pesquisas, a denunciar falsamente a sus exparejas por abusos sexuales o maltrato hacia sus hijos con el fin de arrebatarles la custodia de los menores a los padres y quedárselas ellas en exclusiva.
La Fiscalía descartó tal acusación apenas seis meses después, pero ese medio año fue más que suficiente para que esas madres fueran puestas en la diana mediática y judicial, algo que hoy, pasados más de tres años, no ha dejado de suceder. Seguir leyendo>>
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