lunes, 22 de agosto de 2016

España, agosto de 2016: el fin del teatro de lo absurdo

Euprepio Padula
Coach experto en liderazgo y Colaborador habitual en diferentes medios de comunicación. Escritor del libro “El coaching del Peluche Rosa”
eldiario.es
21/08/2016
Desde la calma de agosto he pensado en los meses que hemos vivido de política y falsa-política, de elecciones repetidas, negociaciones frustradas o nunca empezadas, y de repente he visto la situación española como el reflejo más claro del teatro de lo absurdo. En las obras de Beckett y Ionescu los personajes cambian de sexo, personalidad o estatus; la trama es a menudo circular y muchas veces no lleva a ninguna parte. Utilizan un lenguaje sin sentido que lleva a malentendidos entre los propios personajes y los diálogos evasivos crean un efecto cómico, ridículo y demuestran los límites del lenguaje y la comunicación. Las obras tienen en común la presentación de una realidad grotesca y una falta de división clara entre fantasía y realidad. ¿No os suena esto a lo vivido en los últimos meses en España?

Por fin este jueves, tras consultarlo con su almohada, con la pesadilla de su "amor de verano" (como yo lo defino) o "comienzo de un gran amor" - Hernando dixit- y quizás con alguien más, Mariano Rajoy nos ha dado lo que todos pedíamos: una fecha para la sesión de investidura. Todos la auguran fallida para el 30 de agosto y que posteriormente será votada el 31 en primera instancia y el 2 de septiembre en segunda. Tras habernos asegurado el pasado miércoles que en su Comité Ejecutivo no se había hablado de las condiciones impuestas por Ciudadanos, al día siguiente, el presidente en funciones dio por fin la fecha; "date nobis", que dirían los latinos. ¡El cinismo de Rajoy no tiene límites! Maquiavelo y Andreotti se quedan cortos frente al tacticismo diabólico y al manejo de los tiempos del pontevedrés.
Seguir leyendo »