jueves, 19 de enero de 2017

Turquía se aleja de Europa para influir más en Oriente

Salvador Bernal
17/01/2017
Se han producido estos días escenas violentas en el parlamento turco, con motivo de la discusión de un proyecto legislativo que pretende ampliar las prerrogativas del presidente de la República.
Se trata de otra confirmación de la deriva autoritaria del presidente Erdogan, que le aleja cada vez más de Bruselas, a pesar de su colaboración, no precisamente desinteresada, en el actual problema de los refugiados.
La agresividad de los diputados me ha recordado –aficionado como soy al baloncesto- la de los hinchas. Sólo una vez llegó Estudiantes de Madrid a la final four, que se celebraba en Turquía hacia 1992. Hubo que dar severas instrucciones a la demencia –irónicos seguidores de ese club nacido en el Instituto Ramiro de Maeztu-, para evitar conflictos, pues las aficiones turcas son tremendas. No sé cuánto durarán sus equipos en las competiciones europeas, pero –agresividad aparte- sería una pérdida por la calidad de su juego. Salvo error mío, en estos momentos hay tres representantes entre los dieciséis que compiten en la Euroliga: Fenerbahçe, Anadolu Efes, Galatasaray.