sábado, 25 de febrero de 2017

Francia ha vivido el último episodio de esta batalla incruenta que los animalistas libran para convertir a los animales en sujetos políticos y éticos.

Albert Molins Renter
25/02/2017
El precio de comerse un huevo con el número 3.
Los principales supermercados de Francia dejarán de vender huevos de esta categoría.

A nadie se le escapa que, ligada a determinados movimientos sociopolíticos, la promoción del hecho de comer de forma consciente o responsable gana terreno y adeptos día a día. En este sentido, juega un papel también cada vez más importante el discurso que antepone el bienestar y el trato justo hacia los animales a la industrialización de la producción de alimentos, sin tener en cuenta factores cualitativos ni económicos. “Se trata más de un pensamiento ético que de tipo alimentario o económico”, dice el antropólogo Francesc Xavier Medina, director de la cátedra Unesco de Alimentación, cultura y desarrollo de la UOC. Un discurso que además no tiene en cuenta que la industrialización alimentaria es la que “nos ha permitido comer de forma barata”, dice Medina.