Shanghai, la reina de cristal
Shanghai, la reina de cristal.
The Bund, herencia británica.
Fueron los mercantes ingleses quienes movidos por esa pasión británica por el té, la porcelana fina y las sedas –bienes que en Europa eran todo un lujo– quienes propiciaron que Shanghai pasara a ser, a finales del siglo XVII, el principal puerto de comercio entre Oriente y Occidente. La relación entre chinos y británicos franqueó muchas fases a lo largo de los siglos, algunas de interesado entendimiento y otras de frontal enfrentamiento, pero entre unas y otras la población de origen inglés, y la de otros países occidentales, empezó a crecer en una ciudad que en sus mejores momentos llegó a conocerse como la París del Este.
No hay comentarios:
Publicar un comentario