viernes, 30 de octubre de 2020

Irlanda intenta reconciliarse con la memoria histórica de madres y bebés enterrados o adoptados en el siglo XX.

30/10/2020
Conxa Rodríguez
La Comisión investigadora entrega este viernes al Gobierno el informe de 60.000 casos. Las protestas contra 30 años de embargo de la información permitirán el acceso limitado al expediente de la madre natural o de la adopción.
La historia iba a ser bonita, aunque no fuese del todo cierta. ¿Cómo decirle a un niño que es adoptado sin herir a nadie? Su otra mamá lo amaba, pero no podía cuidarlo tan bien como ella hubiese deseado; los padres conocidos, en cambio, no tenían hijos y querían hacerse cargo de él, así que lo adoptaron… y todos contentos. Y así más o menos creció Fionn Davenport, nacido en abril de 1968 en Dublín, sabiendo sin trauma que era adoptado. A otros se les ocultaba hasta que lo descubrían si lo llegaban a hacer; otros eran colocados en familias de acogida que cobraban por tenerlos y, a menudo, maltratarlos. Su común denominador era haber nacido de una madre soltera en la República de Irlanda desde la década de 1920 a la de 1960. Muchas de ellas emigraron a Inglaterra, cargadas de pena y remordimientos de conciencia. Seguir leyendo>>

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