martes, 27 de diciembre de 2022

España: La reinserción imposible de Miguel Ricart.

27/12/2022
Rebeca Carranco
Óscar
López-Fonseca
Nueve años después de salir de prisión, el único condenado por el asesinato de las niñas de Alcàsser ha vuelto a ser detenido: hacía de recadero en un narcopiso de Barcelona.
Justo cuando se cumplen tres décadas de los asesinatos de las niñas de Alcàsser, el único condenado por matar a Míriam, Toñi y Desirée ha vuelto a la primera línea informativa. Miguel Ricart fue detenido el pasado martes por los Mossos d’Esquadra en un narcopiso del barrio del Raval, en Barcelona. Allí hacía de hombre de los recados de una organización criminal a cambio de droga. “Le vino muy grande que le dejaran en la calle”, opina la monja Lucía Caram, que ha estado en contacto con él desde entonces. Ricart fue puesto en libertad de forma repentina en 2013, después de que la justicia anulase la doctrina Parot que había alargado la estancia en prisión de decenas de reclusos. Pero la suya parece una reinserción imposible, envuelto como ha estado los últimos años en la paranoia de ser reconocido, la enfermedad mental y la adicción a las drogas.

Ricart no tiene relación con su familia, y la controvertida religiosa Caram ha sido casi su único contacto de referencia todo este tiempo, según cuenta ella misma. En una huida sin rumbo, el hombre acabó en Cataluña, escapando de las cámaras. Las imágenes de su salida de la cárcel en 2013 habían dado la vuelta al país, y no podía pasar demasiado tiempo en un sitio sin que se desatase el pánico al ser reconocido. Los Mossos le pidieron entonces a Caram que le encontrase un lugar de acogida. “Le perseguía la prensa, y también la gente, algunos para matarle”, recuerda la monja por teléfono. Finalmente, logró que una entidad religiosa le acogiese en Francia, en unas instalaciones para personas sin techo. Seguir leyendo>>

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