Las obras en el edificio donde se ubicaba la pastelería Salinas permite contemplar la fachada ahora desnuda, se trata de tres diferentes casas, con estructuras constructivas bien diferenciadas. También destaca el anterior mirador, actualmente cegado y muy modificado. ¿Se estará respetando la estructura y distribución? ¿Se hará nuevo y caeremos, una vez más, en el insulso y pernicioso "fachadismo" que desvirtúa el alma a cambio de mantener una apariencia de decorado?
En estas fechas se está actuando sobre un antiguo edificio de la plaza de Cervantes, más conocido por haber alojado en sus bajos a la centenaria Pastelería Salinas.
Lo más destacable, al contemplar la fachada ahora desnuda, es percibir cómo en realidad se trata de tres diferentes casas, con estructuras constructivas bien diferenciadas. También destaca el anterior mirador, actualmente cegado y muy modificado.
Es una buena ocasión para observar y fotografiar sus trazas, pues hemos de suponer que la intervención concluirá con el revoco de la fachada, tal como originalmente se diseñó; esperemos que se haga de manera respetuosa, con mortero de cal, en lugar del excesivamente popular y dañino revoco de cemento.
Del interior, nada sabemos. ¿Se estará respetando la estructura y distribución? ¿Se hará nuevo y caeremos, una vez más, en el insulso y pernicioso "fachadismo" que desvirtúa el alma a cambio de mantener una apariencia de decorado? Intentaremos averiguarlo.
Deseamos de todo corazón que los propietarios sean sensibles con la historia del edificio, y que el Ayuntamiento vele por ello.
Lo más destacable, al contemplar la fachada ahora desnuda, es percibir cómo en realidad se trata de tres diferentes casas, con estructuras constructivas bien diferenciadas. También destaca el anterior mirador, actualmente cegado y muy modificado.
Es una buena ocasión para observar y fotografiar sus trazas, pues hemos de suponer que la intervención concluirá con el revoco de la fachada, tal como originalmente se diseñó; esperemos que se haga de manera respetuosa, con mortero de cal, en lugar del excesivamente popular y dañino revoco de cemento.
Del interior, nada sabemos. ¿Se estará respetando la estructura y distribución? ¿Se hará nuevo y caeremos, una vez más, en el insulso y pernicioso "fachadismo" que desvirtúa el alma a cambio de mantener una apariencia de decorado? Intentaremos averiguarlo.
Deseamos de todo corazón que los propietarios sean sensibles con la historia del edificio, y que el Ayuntamiento vele por ello.

No hay comentarios:
Publicar un comentario