Marta Garijo
Aprovechar una plaza libre en un viaje o alquilar una habitación que se queda vacía durante un tiempo, solo con un clic -o dos-. Si hace unos años únicamente era posible si uno se encontraba con un anuncio por palabras o gracias al boca a boca entre amigos, ahora la tecnología ayuda al nacimiento de un boom de aplicaciones y plataformas que ponen en contacto a vendedores y compradores a través de Internet o aplicaciones de móvil. El ahorro económico -en un momento de crisis profunda- combinado con un enfoque social y ecológico han permitido que plataformas como Airbnb, Uber o Blablacar se conviertan en una alternativa que pisa cada vez con más fuerza. Frente a este auge, algunas patronales y empresas tradicionales se cuestionan la legalidad del negocio de estas plataformas que no tienen regulación y las acusan de competencia desleal.
Periodista. Especializada en temas económicos desde que un jefe me explicó lo que era una hipoteca y el euribor cuando era becaria en la agencia EFE. Todavía no había crisis. El comercio exterior me llevó a Copenhague de la mano del Icex. Me pudiste leer en Expansión, en El País o en Invertia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario