La ‘Pizza Connection’ entre la CDU y Los Verdes alemanes
EL PAIS-ENRIQUE MÜLLER Berlín 4 ENE 2013 - 21:08 CET 4
Horst Seehofer, el jefe del Gobierno de Baviera, defiende que durante la campaña electoral se dejen
las puertas abiertas a todo tipo de alianzas para formar una coalición estable
Horst Seehofer, el jefe del Gobierno regional de Baviera, ama la polémica y la provocación, y
nunca se muerde la lengua para decir verdades incómodas. Después de constatar el pésimo
estado de salud político del pequeño Partido Liberal (FDP) —casi postrado en un lecho
terminal, según la prensa germana—, Seehofer señaló que no se podía descartar una alianza
con Los Verdes para formar un nuevo Gobierno federal, en el caso de que los liberales
quedaran excluidos del Bundestag. “Hace un par de años los políticos habrían dicho: ‘Lo
excluimos totalmente’. Ahora yo no lo haría, porque hay que tomar muy en serio a los
electores”, dijo Seehofer al diario Bild.
No fue el único político importante de la democracia cristiana que se refirió a esa posibilidad
esta semana. “Los partidos democráticos no deberían, antes de una elección federal, excluirse
mutuamente”, dijo Armin Laschet, actual vicepresidente de la CDU, que encabeza Angela
Merkel. ¿Es posible una alianza entre los dos partidos democratacristianos (CDU y la CSU de
Baviera) y Los Verdes para formar un Ejecutivo federal, como insinuaron los dos políticos
democristianos?
Esta posibilidad ya fue analizada a mediados de los años noventa en Bonn por un grupo de
jóvenes idealistas, militantes de la CDU y Los Verdes, que se reunían periódicamente en un
restaurante italiano para forjar un futuro mejor para el país. El grupo fue bautizado como
“Pizza Connection” y sus protagonistas ocupan hoy cargos importantes en el Gobierno, como
Roland Pofalla, ministro de la cancillería; Peter Altmaier, ministro de Medio Ambiente;
Hermann Gröhe, secretario general de la CDU, y Armin Laschet. Al otro lado de la mesa se
sentaban Cem Ozdemir, actual copresidente de Los Verdes; el diputado Volker Beck, la
exministra Andrea Fischer y Oswald Metzger, que ahora milita en la CDU.
El grupo se disolvió en Berlín, pero en los años transcurridos Los Verdes se convirtieron en un
partido pequeñoburgués, abierto a los cambios y desarrollaron también una rara habilidad
para dominar el arte de equilibrar los ideales con el pragmatismo. Dejaron de ser pacifistas,
pero nunca abandonaron su principal caballo de batalla: un no rotundo a la energía nuclear.
La CDU también ha cambiado. Angela Merkel se convirtió en la principal ecologista del país
cuando ordenó cerrar los reactores nucleares después de la tragedia de Fukushima, una
decisión que eliminó automáticamente la principal barrera que separaba a los dos partidos.
Los Verdes defienden, al igual que la CDU, el rigor presupuestario, ambas agrupaciones se
reconocen como partidos europeístas, existen muy pocas diferencias en temas de defensa y
comparten los mismos tópicos en la política social y de defensa del medio ambiente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario