LA PRESUNTA FIABILIDAD DE LOS POBRES FRENTE A LOS RICOS ES UN ASUNTO MAS MORAL QUE ECONOMICO Y DE ESO LOS ALEMANES TIENEN MENOS QUE NOSOTROS CON TODA LA SEGURIDAD Y ELLOS LO SABEN.
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ESTUDIO
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Barómetro de la Marca España del Instituto Elcano
Los alemanes ven España como un país tradicional, pobre y poco fiable
- La crisis da carpetazo a la imagen del 'milagro español' de los años 80 y 90
- Un 48% de alemanes y uno de cada tres encuestados nos considera corruptos
- Este sigue siendo un lugar donde hacer turismo, pero no donde invertir
Cinco de cada diez alemanes desconfía de España, según refleja el
Barómetro de la Marca España del Real Instituto Elcano elaborado este
pasado marzo. En la primera economía de la Unión Europea la crisis nos
ha pasado factura, dando carpetazo definitivo a la idea del "milagro
español", afirma Javier Noya, Director del Observatorio Marca España del
RIE e Investigador Principal de Imagen Exterior de España y Opinión
Pública.
El dato muestra el "importante deterioro" que ha sufrido la imagen de España entre la opinión pública germana, donde en 1996 sólo uno de cada diez habitantes "desconfiaba de los españoles". No sólo eso, también nos tenían por más trabajadores. En aquel entonces "sólo dos de cada 10 alemanes nos consideraban poco trabajadores", ahora la cifra se ha duplicado a cuatro de cada 10. La mayoría de los germanos (un 71%), además, consideran que España es un país "pobre" y lo asocian al "conflicto social".
En estos 20 años se han mantenido tópicos como que somos un país tradicional, no moderno, y se han deteriorado otros: ya no somos tan trabajadores como se consideraba, ya no somos tan fiables como hace unos años, y el resultado es que ese milagro español del que se habló durante los años 80-90 se ha terminado. Ya no somos los prusianos del sur, ese país trabajador que se diferenciaba de la Italia corrupta. Eso se ha acabado", afirma tajante Noya.
Aun así, el estudio, elaborado en seis países -Alemania, Reino Unido, EEUU, México, Rusia y China- a través de un cuestionario electrónico, da a España algo más de un aprobado, una nota media del 6,6 que, sin embargo, en Alemania se recorta al 6,1.
En nuestro consuelo queda también que, al menos, los conciudadanos de Angela Merkel parecen tener claro que "España no es Grecia", a la que dan una nota del 4,6, afirma Noya.
Pero poco más. "La imagen de España se ha estancado, o puede que haya empeorado", señala el barómetro respecto de los datos previos, recogidos en diciembre, en especial en Alemania y Reino Unido, las dos grandes economías europeas de entre los países sondeados.
España sigue siendo un país en el que hacer turismo (8,1 sobre 10), con un notable patrimonio cultural y artístico (7,9) y habitantes "amables y simpáticos" (7,6), pero a duras penas un lugar donde invertir (5,9 sobre 10).
Noya señala que, respecto a los datos de diciembre, se aprecia una leve mejoría de la imagen económica, que "pasa del suspenso al aprobado" al subir de 4,3 a 5, mientras que la política se mantiene sin apenas cambios en un aprobado raspado y gana dos décimas hasta el 5,2. La percepción general en los países sondeados es que el crecimiento económico tardará en llegar y la mayoría cree que España necesitará otro rescate de la UE.
Otro dato destacable, según Noya, es la gran disparidad entre lo que los extranjeros opinan de España y cómo los españoles se perciben a sí mismos. "Nos vemos mucho peor de lo que nos ven fuera", señala el investigador. En su opinión esto no puede achacarse a la influencia de un clima derrotista y pesimista, como apuntan algunos, sino al reflejo de la dura realidad que viven día a día los españoles y que el extranjero desconoce.
El dato muestra el "importante deterioro" que ha sufrido la imagen de España entre la opinión pública germana, donde en 1996 sólo uno de cada diez habitantes "desconfiaba de los españoles". No sólo eso, también nos tenían por más trabajadores. En aquel entonces "sólo dos de cada 10 alemanes nos consideraban poco trabajadores", ahora la cifra se ha duplicado a cuatro de cada 10. La mayoría de los germanos (un 71%), además, consideran que España es un país "pobre" y lo asocian al "conflicto social".
En estos 20 años se han mantenido tópicos como que somos un país tradicional, no moderno, y se han deteriorado otros: ya no somos tan trabajadores como se consideraba, ya no somos tan fiables como hace unos años, y el resultado es que ese milagro español del que se habló durante los años 80-90 se ha terminado. Ya no somos los prusianos del sur, ese país trabajador que se diferenciaba de la Italia corrupta. Eso se ha acabado", afirma tajante Noya.
El peso de la corrupción
También "se multiplica por dos la imagen de España como país débil", señala el investigador del Instituto Elcano, que estima que a pesar de los últimos escándalos todavía no se considera un país corrupto, aun cuando uno de cada tres encuestados así lo cree. En el caso alemán, un 48% relaciona España con corrupción.Aun así, el estudio, elaborado en seis países -Alemania, Reino Unido, EEUU, México, Rusia y China- a través de un cuestionario electrónico, da a España algo más de un aprobado, una nota media del 6,6 que, sin embargo, en Alemania se recorta al 6,1.
En nuestro consuelo queda también que, al menos, los conciudadanos de Angela Merkel parecen tener claro que "España no es Grecia", a la que dan una nota del 4,6, afirma Noya.
Pero poco más. "La imagen de España se ha estancado, o puede que haya empeorado", señala el barómetro respecto de los datos previos, recogidos en diciembre, en especial en Alemania y Reino Unido, las dos grandes economías europeas de entre los países sondeados.
España sigue siendo un país en el que hacer turismo (8,1 sobre 10), con un notable patrimonio cultural y artístico (7,9) y habitantes "amables y simpáticos" (7,6), pero a duras penas un lugar donde invertir (5,9 sobre 10).
Noya señala que, respecto a los datos de diciembre, se aprecia una leve mejoría de la imagen económica, que "pasa del suspenso al aprobado" al subir de 4,3 a 5, mientras que la política se mantiene sin apenas cambios en un aprobado raspado y gana dos décimas hasta el 5,2. La percepción general en los países sondeados es que el crecimiento económico tardará en llegar y la mayoría cree que España necesitará otro rescate de la UE.
Otro dato destacable, según Noya, es la gran disparidad entre lo que los extranjeros opinan de España y cómo los españoles se perciben a sí mismos. "Nos vemos mucho peor de lo que nos ven fuera", señala el investigador. En su opinión esto no puede achacarse a la influencia de un clima derrotista y pesimista, como apuntan algunos, sino al reflejo de la dura realidad que viven día a día los españoles y que el extranjero desconoce.
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