lunes, 11 de agosto de 2014

Alcalá de Henares:El "bartolismo" no ha muerto.

Un 88% de inmigrantes se sienten integrados en la región alcalaína | GlocalPressUrjc
El bartolismo no ha muerto
Alcalá de Henares cuenta con 44.459 inmigrantes en la actualidad. Esto supone un 21,13% de su población. La nacionalidad rumana supone el 50% de ese total, seguida en el top ten por: Polonia, Bulgaria, China, Ucrania, Marruecos, Colombia, Nigeria, República Dominicana y Ecuador.
Bien por la crisis o por otros motivos, lo cierto es que la inmigración se ha reducido en Alcalá en unas 700 personas en el último año. Por muchos años que pasen, la política de nuestro país y la burocracia con respecto a este tema, sigue siendo de consideraciones de corto plazo.
Las irregularidades económicas y políticas de Alcalá de Henares continuan a pesar del cambio de roles entre sus dirigentes.
La dimisión de Bartolomé González Jiménez en el año 2012 dio un ápice de esperanza a los alcalaínos. Las malas gestiones del Ayuntamiento, gobernado por el Partido Popular, dejaron entonces a la ciudad con una deuda de 93,66 millones de euros, sólo con los proveedores municipales (según fuentes de El País) y unos presupuestos pendientes de aprobar. La pelota se encontró entonces en el tejado de UPyD con la oportunidad de colaborar en un frente izquierdista, pero su apego constante al PP llevó al frente del Ayuntamiento a un candidato que no se encontraba en las listas electorales: Javier Bello, el hasta entonces teniente alcalde.
Precisamente, es la formación magenta la que ahora, destapa que esas deudas vienen dadas por irregularidades fiscales desde el ayuntamiento de Bartolomé , que se alargan hasta estos momentos, aunque las demandas interpuestas por UPyD tratan sobre el ejercicio de 2010 de la Cámara de Cuentas. Estos hechos reflejan una vez más las tapaderas que se forman alrededor del suntuoso poder que nos gobierna. Bartolo dejó la alcaldía “por el cansancio de llevar 20 años al frente del gobierno local” en medio de las acusaciones de corrupción a las que estaba sometido.
Alcalá de Henares es el reflejo, a pequeña escala, de la situación política española. Una ciudad endeudada, con unos habitantes engañados por un gobierno que no cumple sus promesas electorales, además de puestos administrativos contratados “a dedo” y con sueldos extraordinariamente elevados, como el caso del interventor, Ernesto Sanz Álvaro, que gana 130 mil euros anuales (según fuentes de UPyD). Esto supone más que las ganancias del propio alcalde.
El bartolismo aún no ha muerto en Alcalá de Henares, presuntamente claro.

<<Habrá ampliación>>

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