martes, 14 de diciembre de 2021

Alemania endurece su discurso sobre el gasoducto Nord Stream 2 al calor de la tensión entre Moscú y Kiev.

EL
PAÍS
14/12/2021
Elena
Sevillano
El polémico gasoducto ruso Nord Stream 2 va camino de convertirse en una herramienta muy útil para presionar a Rusia ante la amenaza de una nueva invasión del territorio ucranio. El nuevo Gobierno alemán está dando muestras de mucha mayor firmeza que el Ejecutivo de Angela Merkel a la hora de poner condiciones a la puesta en marcha de esta infraestructura pensada para llevar el gas ruso por el lecho del mar Báltico directamente a Alemania sin pasar por Ucrania, tradicional país de tránsito del hidrocarburo. Tanto el canciller, el socialdemócrata Olaf Scholz, como la ministra de Exteriores, la verde Annalena Baerbock, están amenazando de forma más o menos velada con no autorizar el gasoducto si el Kremlin viola las fronteras de la antigua república soviética.

Después de París y Bruselas —las primeras visitas de todo nuevo canciller alemán—, Scholz viajó brevemente a Polonia este fin de semana y prometió que su Gobierno hará “lo que haga falta” para asegurarse de que el gas natural siga fluyendo por territorio ucranio y para evitar que Rusia use el nuevo gasoducto para chantajear a su vecino prooccidental. No llama la atención tanto el contenido de sus declaraciones —a eso mismo se comprometió Angela Merkel— como el momento en el que pronuncia estas palabras. Y el lugar. Varsovia lleva años advirtiendo contra la construcción de la infraestructura y presionando en Bruselas para evitar que entre en funcionamiento. Seguir leyendo>>

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