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| 08/12/2021 Juan Oliver |
El hospital comarcal de Valdeorras, en O Barco, una localidad de 13.000 habitantes en el sureste de la provincia de Ourense, fue inaugurado hace 50 años y hasta hace un decenio contaba con más de 400 trabajadores: médicos especialistas, farmacéuticos, psicólogos, enfermeros, celadores, personal de cocina, limpieza, lavandería, cafetería... Hasta había un sacerdote incluido en el cuadro de personal del centro.
Desde el 2010, al año siguiente de la llegada de Feijóo a la Xunta, el hospital, que cubre una población de 32.000 personas de O Barco y el resto de municipios de la comarca, ha ido sufriendo un lento proceso de pérdida de recursos materiales y humanos. Ha quedado en una "situación desastrosa", según una moción aprobada hace dos meses por el pleno municipal de la localidad, gobernada por el socialista Alfredo García.
La moción, presentada por el BNG, advertía de que el proceso de desmantelamiento se había iniciado con la reforma sanitaria de Feijóo, que eliminó la autonomía de los hospitales comarcales y los hizo depender de la gerencias de los grandes centros. En el caso del de O Barco, pasó a depender de la gerencia del área sanitaria de Ourense, a cuya cabeza Feijóo había nombrado un año antes, y sólo dos meses después de ganar sus primeras elecciones autonómicas, a su propia prima, Eloína Núñez Masid, exconcejala del PP en la capital provincial. Seguir leyendo>>

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