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| Europa Press 08/12/2021 Urko Gabilondo |
El director del Pevolca considera que los datos todavía son insuficientes para augurar un fin próximo de la erupción.
Tras 81 días de erupción ininterrumpida, ¿podría estar viviendo el volcán de Cumbre Vieja sus últimos días de actividad? El presidente canario, Ángel Víctor Torres se ha aventurado a sugerir que "hay indicios científicos" de que la erupción que se inició el 19 de septiembre podría acabar este año. Hay síntomas de que "en dos o tres semanas pueda terminar. Todos nos dicen que puede que sea en el año 2021. Yo espero que esto que es un deseo se convierta también en una realidad", ha dicho Torres.
Si se cumple el augurio de Torres, le quedarán 23 días de erupción al volcán que ha cubierto de lava más de 1.1480 hectáreas de La Palma y se ha llevado por delante 1.628 construcciones de la isla.
El presidente canario ha lanzado esa previsión optimista tras reunirse con el comité científico del Plan de Emergencias de Canarias.
Su apuesta se basa en el cambio que afecta a varios parámetros del volcán. La sismicidad a profundidades intermedias sigue baja, localizándose en las mismas zonas y el número de sismos a profundidades superiores a 20 kilómetros sigue en valores muy bajos, según el director técnico del Pevolca, Miguel Ángel Morcuende.
También el tremor tiende a aminorar, a la que vez que disminuye la presencia de dióxido de azufre y hay estabilidad en la deformación de la superficie.
Menos optimista que el presidente canario se ha mostrado Morcuende, que señala que a pesar de estos parámetros alentadores, son insuficientes y considera que no hay datos que permitan hablar de un fin próximo de la erupción.
Tubos lávicos
A la espera de que el tiempo dé la razón o no a Torres, este miércoles, la lava de las diferentes coladas del volcán de La Palma transcurre por el interior de las mismas sin afectar a nuevo terreno, principalmente discurriendo en tubos lávicos aunque también en superficie.
"La energía discurre por el interior de las coladas, por la parte central, dirigiéndose hacia el oeste y cargando hacia la colada número nueve, que es la mayor energía que se aporta desde los centros de emisión", ha explicado Morcuende, en referencia a la colada once, que produjo en los últimos días nuevas afecciones importantes en número de viviendas, "pero la mayor parte se proyecta a través de tubos lávicos, aunque también en superficie, sobre la colada nueve, que ha aumentado ligeramente hacia el sur su posición geográfica".
Por su parte, la vulcanóloga del Instituto Geográfico Nacional (IGN), Carmen López ha señalado que desde el foco efusivo situado en el oeste del cono principal la lava sigue discurriendo por un tubo volcánico que tiene varios jameos y del que parten dos coladas que se desplazan hacia el oeste sobre coladas anteriores.
Mientras, la disposición esperada de la nube de cenizas supone un escenario favorable para la operatividad aeronáutica.
Afectados y superficie dañada
Morcuende, por su parte, señaló que el número de personas albergadas en hoteles es de 555, dos menos que el día anterior. De ellas, 411 se encuentran en Fuencaliente, 69 en Los Llanos de Aridane y 75 en Breña Baja.
De igual modo, se mantiene en 43 el número de personas dependientes alojadas en centros sociosanitarios.
Los últimos datos disponibles de la superficie afectada se estiman en 1.184 hectáreas. La superficie total de los deltas lávicos sigue en unas 48,03 hectáreas y la distancia máxima entre coladas exteriores es de 3.350 metros.
En lo que a las construcciones destruidas o dañadas se refiere, según los datos facilitados por el Catastro ascienden a 1.628 edificaciones, 66 más que el último dato.
De ellas, 1.304 son de uso residencial, 179 agrícola, 74 industrial, 40 de ocio y hostelería, 15 de uso público y 16 de otros usos.
Finalmente, se calcula que la superficie de cultivos afectada alcanza en estos momentos las 359,82 hectáreas, 9,43 más que el último registro, de las que 224,81 hectáreas corresponden a cultivos de plataneras, 62,34 a viñedos y 27,33 a aguacateros.
Tras 81 días de erupción ininterrumpida, ¿podría estar viviendo el volcán de Cumbre Vieja sus últimos días de actividad? El presidente canario, Ángel Víctor Torres se ha aventurado a sugerir que "hay indicios científicos" de que la erupción que se inició el 19 de septiembre podría acabar este año. Hay síntomas de que "en dos o tres semanas pueda terminar. Todos nos dicen que puede que sea en el año 2021. Yo espero que esto que es un deseo se convierta también en una realidad", ha dicho Torres.
Si se cumple el augurio de Torres, le quedarán 23 días de erupción al volcán que ha cubierto de lava más de 1.1480 hectáreas de La Palma y se ha llevado por delante 1.628 construcciones de la isla.
El presidente canario ha lanzado esa previsión optimista tras reunirse con el comité científico del Plan de Emergencias de Canarias.
Su apuesta se basa en el cambio que afecta a varios parámetros del volcán. La sismicidad a profundidades intermedias sigue baja, localizándose en las mismas zonas y el número de sismos a profundidades superiores a 20 kilómetros sigue en valores muy bajos, según el director técnico del Pevolca, Miguel Ángel Morcuende.
También el tremor tiende a aminorar, a la que vez que disminuye la presencia de dióxido de azufre y hay estabilidad en la deformación de la superficie.
Menos optimista que el presidente canario se ha mostrado Morcuende, que señala que a pesar de estos parámetros alentadores, son insuficientes y considera que no hay datos que permitan hablar de un fin próximo de la erupción.
Tubos lávicos
A la espera de que el tiempo dé la razón o no a Torres, este miércoles, la lava de las diferentes coladas del volcán de La Palma transcurre por el interior de las mismas sin afectar a nuevo terreno, principalmente discurriendo en tubos lávicos aunque también en superficie.
"La energía discurre por el interior de las coladas, por la parte central, dirigiéndose hacia el oeste y cargando hacia la colada número nueve, que es la mayor energía que se aporta desde los centros de emisión", ha explicado Morcuende, en referencia a la colada once, que produjo en los últimos días nuevas afecciones importantes en número de viviendas, "pero la mayor parte se proyecta a través de tubos lávicos, aunque también en superficie, sobre la colada nueve, que ha aumentado ligeramente hacia el sur su posición geográfica".
Por su parte, la vulcanóloga del Instituto Geográfico Nacional (IGN), Carmen López ha señalado que desde el foco efusivo situado en el oeste del cono principal la lava sigue discurriendo por un tubo volcánico que tiene varios jameos y del que parten dos coladas que se desplazan hacia el oeste sobre coladas anteriores.
Mientras, la disposición esperada de la nube de cenizas supone un escenario favorable para la operatividad aeronáutica.
Afectados y superficie dañada
Morcuende, por su parte, señaló que el número de personas albergadas en hoteles es de 555, dos menos que el día anterior. De ellas, 411 se encuentran en Fuencaliente, 69 en Los Llanos de Aridane y 75 en Breña Baja.
De igual modo, se mantiene en 43 el número de personas dependientes alojadas en centros sociosanitarios.
Los últimos datos disponibles de la superficie afectada se estiman en 1.184 hectáreas. La superficie total de los deltas lávicos sigue en unas 48,03 hectáreas y la distancia máxima entre coladas exteriores es de 3.350 metros.
En lo que a las construcciones destruidas o dañadas se refiere, según los datos facilitados por el Catastro ascienden a 1.628 edificaciones, 66 más que el último dato.
De ellas, 1.304 son de uso residencial, 179 agrícola, 74 industrial, 40 de ocio y hostelería, 15 de uso público y 16 de otros usos.
Finalmente, se calcula que la superficie de cultivos afectada alcanza en estos momentos las 359,82 hectáreas, 9,43 más que el último registro, de las que 224,81 hectáreas corresponden a cultivos de plataneras, 62,34 a viñedos y 27,33 a aguacateros.

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