| 09/12/2021 Cristina Armunia Berges |
En pocos meses la mitad de los contagios de la COVID-19 los causará la variante ómicron, calcula el Centro Europeo de Control de Enfermedades (ECDC). Después llegará otra y más tarde otra. El virus con el que convivimos desde hace dos años irá mutando y cambiando sus características, pero eso no significa necesariamente que vaya a ser más virulento. Detectar estas variantes, compararlas y dar aviso es el principal objetivo de la secuenciación. A principios de año, la Comisión Europea solicitó a los países que incrementasen las tasas de secuenciación para que alcanzasen al menos el 5% y preferiblemente el 10% de los resultados positivos de las pruebas de la COVID-19. En octubre, Europa secuenció unas 300.000 muestras y España alrededor de 3.000, según indica la microbióloga del Instituto de Salud Carlos III María Iglesias, lo que supone casi un 6%. Seguir leyendo>>
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