| 09/12/2022 Jesús Bastante |
La orden -que según la nueva ley de Memoria Democrática habrá de abandonar el Valle en los próximos meses- se niega a hablar y solo dice que se encomienda "a la Providencia". Uno de los acusados, de 86 años, salió de Cuelgamuros y se hizo sacerdote diocesano de Madrid. En conversación con el periodista, niega los hechos
Antonio Arévalo, de 72 años, es uno de los denunciantes, y señala a cinco monjes, uno que abusó de él y otros cuatro a los que vio, o supo de sus acciones a través de sus compañeros. “Tengo 72 años, y la verdad es que he vivido toda mi vida con esto. Tras ver cómo iban saliendo casos de abusos a la luz, llegó un momento en que dije: yo tengo que participar en esto. Quiero contar los abusos que se cometían allí. Yo tuve las primeras experiencias sexuales a los diez años con los monjes”-
Es uno de los rincones más oscuros de la reciente historia de la Iglesia española, especialmente por su vinculación con la dictadura de Franco. Sin embargo, jamás había contado caso alguno de abusos a menores, pese a contar en su interior con una famosa Escolanía. Hasta ahora. Una investigación de El País, cuyos casos fueron entregados en su día al Papa Francisco, a los benedictinos y a la diócesis de Madrid, revela cómo, al menos, dos víctimas denuncian a media decena de monjes del Valle de los Caídos, hoy resignificado como Valle de Cuelgamuros. Seguir leyendo>>
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