| 06/12/2022 M. Rosa Font |
NO ES LA PRIMERA VEZ QUE PASA.
Fuentes de la asociación Independientes de la Guardia Civil (IGC) puntualizan que las instalaciones se atacaron de forma simultánea y coordinada por “un grupo bien organizado”.
Las pantallas se fueron a negro, como en una conexión interrumpida, y la zona más occidental de la costa onubense, desde Punta Umbría hasta casi el límite con Portugal, quedó a merced del narco para el desembarco de drogas. En dos ataques sucesivos, individuos armados han tiroteado dos estaciones del Servicio Integrado de Vigilancia Exterior (SIVE), el dispositivo que se instaló hace casi dos décadas de oeste a este del litoral andaluz para poner freno al tráfico de drogas y controlar la inmigración ilegal.
Los autores del asalto conocían la ubicación exacta de las instalaciones del SIVE —en zonas de Lepe y Punta Umbría— y buscaban dejar un punto ciego en el campo de visión del servicio y en toda su zona de cobertura. La ruta de Huelva es una de las que más peso ha tomado en los últimos años para la entrada de hachís procedente de Marruecos con destino al resto del país y a Europa. Desde el mismo corazón del dispositivo en la Comandancia de la Guardia Civil, donde se vigilan y controlan en tiempo real las cámaras, radares y elementos térmicos que cubren miles de kilómetros cuadrados de costa y mar, se dio la alarma. Varias personas estaban disparando las instalaciones (en las que no hay personal). Los tiros iban directamente a las cámaras. Seguir leyendo>>
Fuentes de la asociación Independientes de la Guardia Civil (IGC) puntualizan que las instalaciones se atacaron de forma simultánea y coordinada por “un grupo bien organizado”.
Las pantallas se fueron a negro, como en una conexión interrumpida, y la zona más occidental de la costa onubense, desde Punta Umbría hasta casi el límite con Portugal, quedó a merced del narco para el desembarco de drogas. En dos ataques sucesivos, individuos armados han tiroteado dos estaciones del Servicio Integrado de Vigilancia Exterior (SIVE), el dispositivo que se instaló hace casi dos décadas de oeste a este del litoral andaluz para poner freno al tráfico de drogas y controlar la inmigración ilegal.
Los autores del asalto conocían la ubicación exacta de las instalaciones del SIVE —en zonas de Lepe y Punta Umbría— y buscaban dejar un punto ciego en el campo de visión del servicio y en toda su zona de cobertura. La ruta de Huelva es una de las que más peso ha tomado en los últimos años para la entrada de hachís procedente de Marruecos con destino al resto del país y a Europa. Desde el mismo corazón del dispositivo en la Comandancia de la Guardia Civil, donde se vigilan y controlan en tiempo real las cámaras, radares y elementos térmicos que cubren miles de kilómetros cuadrados de costa y mar, se dio la alarma. Varias personas estaban disparando las instalaciones (en las que no hay personal). Los tiros iban directamente a las cámaras. Seguir leyendo>>
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