| 05/12/2022 |
La Justicia iraní ahorcó este domingo a cuatro personas condenadas a muerte por colaborar con el Mosad.
Las autoridades iraníes han ejecutado en lo que va de año a más de 500 personas, según el recuento elaborado por la ONG Iran Human Rights (IHR), con lo que 2022 supera a los cinco años anteriores en ejecuciones de la pena capital.
El grupo denuncia además que más de la mitad de los ejecutados el mes pasado eran de la minoría baluche. En todo el año los baluches suponen el 30 por ciento de las ejecuciones pese a que suponen entre el 2 y el 6 de la población de Irán. HRI ha denunciado esta práctica “cruel e inhumana” y ha criticado “la ejecución de presos políticos por delitos relacionados con la seguridad supone una violación del Derecho Internacional Humanitario.
El grupo ha mencionado en particular a Hosein Ordujanzado, Shahin Imani Moah, Milad Ashrahan Atbatan y Manuchehr Bejandi, condenados a muerte por colaborar con el Mossad israelí, según un comunicado recogido por su agencia oficial de noticias, Mizan.
Los cuatro ahorcados formaban parte de “una red que bajo la dirección de los oficiales de inteligencia del régimen sionista (Israel), realizaban secuestros armados” y recibían el pago por sus trabajos en “monedas digitales”. Seguir leyendo>>
Las autoridades iraníes han ejecutado en lo que va de año a más de 500 personas, según el recuento elaborado por la ONG Iran Human Rights (IHR), con lo que 2022 supera a los cinco años anteriores en ejecuciones de la pena capital.
El grupo denuncia además que más de la mitad de los ejecutados el mes pasado eran de la minoría baluche. En todo el año los baluches suponen el 30 por ciento de las ejecuciones pese a que suponen entre el 2 y el 6 de la población de Irán. HRI ha denunciado esta práctica “cruel e inhumana” y ha criticado “la ejecución de presos políticos por delitos relacionados con la seguridad supone una violación del Derecho Internacional Humanitario.
El grupo ha mencionado en particular a Hosein Ordujanzado, Shahin Imani Moah, Milad Ashrahan Atbatan y Manuchehr Bejandi, condenados a muerte por colaborar con el Mossad israelí, según un comunicado recogido por su agencia oficial de noticias, Mizan.
Los cuatro ahorcados formaban parte de “una red que bajo la dirección de los oficiales de inteligencia del régimen sionista (Israel), realizaban secuestros armados” y recibían el pago por sus trabajos en “monedas digitales”. Seguir leyendo>>
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