Ha llegado la hora del arrepentimiento. El general Mark Milley, máximo jefe del ejército de Estados Unidos, entonó su personal mea culpa, algo disonante en una administración tan propensa a la venganza, por su intervención en “los incidentes de Washington”. Mark Milley califica de “error” caminar junto al mandatario tras sacar de la calle con gases a manifestantes pacíficos. Seguir leyendo>>
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