| 15-01-2022 Soraya Melguizo |
¿Quién es Silvio Berlusconi?, se preguntaba recientemente el diario “Il Giornale”, propiedad de la familia del magnate, en una publicidad a toda página en la que enumeraba una veintena de supuestos logros políticos, empresariales, familiares y deportivos del líder de Forza Italia. Entre otras cosas, Silvio Berlusconi es para sus más acérrimos defensores “una persona buena y amable”; “el héroe de la libertad que entró en política en 1994 para evitar un régimen autoritario e iliberal”; “el fundador de la televisión comercial en Europa” y “el italiano más competente en política internacional”. El autobombo llega hasta el punto de definirle como “el presidente que puso fin a la Guerra Fría”.
La publicidad –presuntamente financiada por un grupo de militantes del partido– no hace referencia explícita a su candidatura como próximo presidente de la República, un deseo que el ex Cavaliere ya no esconde. Berlusconi lleva en la primera línea política casi 30 años y con 85 recién cumplidos se resiste a abandonar los mandos de Forza Italia, el partido que fundó a principios de los años 90, y con el que pasó de ser un empresario de éxito a primer ministro del país. Después de superar el coronavirus, varias operaciones a corazón abierto, una condena por fraude fiscal y una lista interminable de escándalos sexuales, el magnate aspira a culminar su carrera política al frente de la más alta institución del Estado. Seguir leyendo>>
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