| 11/06/2023 Rafael Halcón |
Parece que ahora, y puede que demasiado tarde, en el PP se han percatado de que en las últimas elecciones generales del 10-N de 2019 Cs, en declive, consiguió 1.650.000 votantes. Los que ahora se han quedado sin partido y, por mucho que se opongan al PSOE de Sánchez, no se pasarán de manera masiva al PP de Feijóo en los comicios del 23-J.
Y ello por dos motivos: primero, porque el PP que vio venir la extinción de Cs no hizo nada por atraer a los votantes y dirigentes de Cs, como se vio con el veto de Ayuso a la presencia de Villacís en la lista de Almeida en Madrid; y porque estas elecciones del 23 de julio se van a celebrar en pleno periodo de vacaciones de verano y muchos votantes de Cs no renunciarán a sus vacaciones para votar al PP, ni se molestarán en pedir el voto por correo.
Y algo parecido les puede ocurrir a los votantes del PSOE que no soportan a Sánchez y que, como muchos electores de Cs, en los comicios del 28-M sí votaron al PP. Pero buena parte de estos electores de PSOE y Cs que si votaron al PP el 28-M no se van a movilizar ni harán esfuerzo alguno para votar al PP el 23-J, o para pedir el voto por correo si están de vacaciones. Seguir leyendo>>
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